Resistencia Natural, un film de Jonathan Nossiter

La semana pasada, la bodega Chakana invitó a periodistas y sommeliers a una función privada del último film de Jonathan Nossiter, Resistencia Natural, tras lo cual hubo un diálogo extenso con el realizador de Mondovino, además de una degustación de vinos orgánicos y biodinámicos. Aquí mis impresiones.

Siempre digo que en materia de biodinámica soy tan agnóstico como sobre los vinos kasher. No creo en la astrología ni en la homeopatía y si bien soy respetuoso de todas las creencias e ideas (que respeten a las demás) sólo me inclino ante la diosa Razón y la experiencia empírica. Debo haber catado a ciegas unos quince mil vinos y todavía tengo que probar un vino kasher que me impresione. En sus trece ediciones desde 2004, ningún vino biodinámico alcanzó la categoría Top del año. Llego a comprender que un viticultor prefiera un manejo orgánico de su viñedo, pero las prácticas biodinámicas en la viña y la bodega a mí me suenan a brujería.

La película de Nossiter, hablada en italiano (para mi placer personal) y subtitulada en español, consiste en una serie de cuatro encuentros con productores de vino italianos que adhieren a las prácticas naturales en distintas regiones (Toscana, Emilia, Piamonte, Las Marcas) donde cada uno habla de su experiencia de modo espontáneo en singular y en un encuentro colectivo convivial en torno a una mesa campestre al aire libre. Para quien quiera haya visitado bastantes productores o tenga amigos que se dedican a elaborar vino, no pasan de ser agradables y por momentos interesantes reflexiones acerca de su manera de cultivar y vinificar. Curiosamente, en ningún momento estos productores hablan expresamente de prácticas biodinámicas sino naturales. La película está intercalada con viejos dibujos animados y documentales que no sé hasta qué punto suman al filmado: en algún tramo me parecieron excedentes. En todo caso, el film no tiene el vigor polémico de Mondovino y resulta más bien humano y afectivo. Es un filmado  tranquilo y artesanal, cuyo mayor mérito es captar con atención las expresiones y dimensión humana de los productores si bien en algún tramo divaga más allá del vino, hacia el ámbito personal.

Otra cosa fueron las expresiones de Nossiter en el largo diálogo con los presentes. Allí tuvo definiciones muy duras contra la multinacional Bayer (que absorbió a Monsanto) y los OGM (organismos genéticamente modificados). Llamó “revolución negra” a la “revolución verde” de los cereales y oleaginosas genéticamente modificados. Para quienes en nuestra infancia vimos suficientes películas de cowboys, esta división entre carapálidas buenos e indios malos (o viceversa) suena ripiosa. Tengo mis reservas acerca del fenómeno de los organismos genéticamente modificados, pero no los definiría como “el enemigo”. Si Monsanto lo fuera y si tuviéramos que abstenernos de usar su soja y otras semillas, el PBI de la Argentina de “la década ganada” se reduciría en un factor sustancial: ¿aceptarían los argentinos ser bastante más pobres por no usar soja genéticamente modificada para resistir al glifosato? ¿los daños del glifosato superan a los beneficios de la labranza cero? ¿los numerosos viñedos mendocinos de Malbec en Luján de Cuyo que desde hace más de un siglo son laboreados sin biodinámica ni cultivo orgánico acaso entregan vinos desdibujados? ¿y cómo hago yo en mi cantero de hierbas aromáticas y ensaladas para combatir a la hormiga negra si no uso cebos clorados?

Ví con gusto y sin estremecimiento “Resistencia Natural” pero no adhiero a la filosofía de su realizador. También porque es más fácil ser biodinámico en la domesticada naturaleza europea que en las silvestres tierras argentinas. Donde para combatir a la hormiga negra sin cebos clorados, por mencionar sólo un ejemplo, es necesario reintroducir el trabajo humano semiesclavo, a pala, todos los días de la vida.

En suma, creo que gracias a la saludable naturaleza de nuestros terruños vitícolas, la “resistencia natural” es algo bastante natural y tradicional. Otro asunto es el marketing y está todo bien con eso, si es que ayuda a vender más. Yo cato sin mirar etiquetas, sin saber si son orgánicos o biodinámicos. Y hasta hoy, no encuentro (en este rubro) diferencias de calidad en la copa.

Bienvenidas sean todas las opiniones en contrario.

D.B.

Varios comentarios en “Resistencia Natural, un film de Jonathan Nossiter

  • 28 noviembre, 2017 at 7:51 pm
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    Diego,
    Tu posición se parece un poco a la de Trump pero la respeto. Por lo pronto me pareces mucho más inteligente. Esto no es marketing. Te puedo mandar mucha pero mucha información inconveniente sobre las mentiras de Monsanto y el efecto ecológico y cancerígeno del glifosato. Ocultado durante décadas. Interesante que la multinacional LVMH haya decidido eliminar el glifisato de todas sus operaciones viticolas, por las contingencias que provoca.
    Más allá de esto la biodinámica es mucho más que los preparados, que son completamente anecdóticos. Es una manera de pensar la agricultura y la sociedad. De esto se trata la película. A disposición para charlarlo cuando quieras. No importa solo el fin sino (y sobretodo) los medios.

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    • 30 noviembre, 2017 at 1:07 pm
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      Estimado Juan,

      ¡me alarma que en mis opiniones/posiciones me parezca a Trump, que no sé qué piensa sobre este tema y del que no me interesa nada salvo que termine su presidencia lo antes posible y sin hacer más daño del que ya hizo! Gracias por el cumplido, pero no hace falta ser muy inteligente para superar a ese personaje! No tengo dudas de que el glifosato es peligroso (en definitiva deriva del agente naranja que usaban los estadounidenses en Viet Nam) pero tengo suficientes amigos con tierras puestas a soja que lo usan y con los que desde hace años intercambio opiniones al respecto: no tengo una opinión cerrada al respecto y me parece muy interesante discutirlo, esta web y mis FB están abiertos a eso. Lo único que sí estoy seguro es que si se prohibiera, el PBI argentino caería significativamente junto a la principal de nuestras exportaciones.
      Respecto a la biodinámica, a mí es precisamente lo de los preparados para el cultivo y los métodos astrales en bodega lo que me parece brujería y me distancia de la idea. Que la agricultura y la sociedad se puedan pensar de otra manera me parece muy bien, mientras sean compatibles con la realidad: una cosa es Italia, donde las tierras cultivables son las mismas desde el siglo XIII y donde se habla de “crecimiento cero” o “decrecimiento” y otra acá, donde se arrasan bosques chaqueños para la soja y donde si no crecemos al menos al 3% anual por muchos años, estaremos en el horno…
      Diego

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      • 30 noviembre, 2017 at 7:06 pm
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        Diego,
        te comparaba con Trump por la deliberada negación de los efectos devastadores del sistema de consumo que nos domina. El sistema agrícola argentino, como el de todo el mundo, responde al modelo de comoditizacion, consumerismo y destrucción que impera en todo el mundo, igual que en Italia.
        Te copio Vision y Mision de Demeter, asi discutimos sobre contenidos concretos. Cual es la misión y vision de la agricultura química, ademas de enriquecer a las corporaciones? Con un billon de hambrientos y un billon de obesos, es realmente la falta de alimentos el problema del mundo? Yo prefiero no ser cínico y hacer las cosas bien. Creo que se puede.
        Un abrazo
        Juan

        Vision
        Where do we want to go?
        We want an agri-culture that…
        • … encourages mankind to take over the responsibility for the holistic development
        of the earth (Ecology),
        • … impels and enables people to unfold their individual potential and develop
        their full consciousness (Human Development),
        • …produces wholesome and healthy food and other agri-cultural products that are of high quality and nourish body, soul and spirit (Economic Value Creation),
        • …fosters people to live and work together in dignity, mutual respect and tolerance (Social Relationship)
        • … embraces the material and spiritual world and empowers mankind to be conscious of and embed the cosmic and terrestrial forces and substances (Cosmic and Spiritual Impact).

        Mission
        What are we doing?
        In order to attain our vision we want to:

        Ecology
        1. Create living soil and lasting fertility.
        2. Create a living context within which human beings, animals and plants can thrive and develop.
        3. Advance the continued evolution of domestic animals and cultivated plants.

        Human Development
        1. Find innovative social and technical solutions to the challenges we face and develop a new comprehension of nutrition and food quality with adequate methodologies to evaluate food quality.
        2. Enter into dialogues with those working with traditional, organic, spiritual and alternative growing methods as well as with those engaged with conventional agri-culture.
        3. Educate consumers and raise awareness of their responsibility.
        4. Enable farmers, processors and traders to practice agri-culture for the future.
        5. Continue developing the vision, mission and principles with all interested parties.

        Economic Value Creation
        1. Handle resources with care during the processes of both production and consumption.
        2. Develop a cooperative approach throughout the production chain and create partnerships with supporting businesses and civil society groups.
        3. Make use of technology in a conscious and focused way to serve our objectives.
        4. Support producers in our movement to recognize and adapt to increasing market demands and encourage consumers to understand the importance of seasonality and regional production.

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  • 1 diciembre, 2017 at 12:05 am
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    Estimado Juan,

    un billón de hambrientos y un billón de obesos es claro que es un drama planetario.
    sobre el “modelo” de comoditización y consumo global no tengo la menor duda, es más, me provoca náuseas el juego de derivados y futuros financieros basados en producciones agrícolas que como bien sabemos están más sujetas al cielo que a los humanos. Pero como soy un socialista liberal (es decir, creo en el máximo posible de justicia sin menoscabo de la libertad) no sé cuáles serían las vías alternativas a ese modelo.
    sobre el Vision de Demeter me pregunto cómo podría aplicarse a los pueblos y pueblitos pampeanos abandonados por causa de la soja, donde incluso están desapareciendo los alambrados (que costaría fortunas reponer) y donde en un par de generaciones nadie sabrá cómo ensillar un caballo ni mucho menos, domarlo. Más allá de los buenos y bellos propósitos, ¿cómo se resuelve eso?
    en cuanto a Ecology, sin ser un experto, me alarma la matanza de diversidad biológica que producen no sólo el glifosato sino todos los agroquímicos. Me gustaría saber qué piensa Gustavo Grobocapatel al respecto: algo ya expresó en un debate público con el escritor chaqueño y kirchnerista Mempo Giardinelli.
    en lo relacionado a Human Development no tengo nada que objetar, salvo que se sabe desde la antigüedad que los agricultores suelen ser bastante conservadores y cabeza duras, mucho más que los urbanos.
    tampoco el enunciado de Economic Value Creation me parece errado, sino muy bello. Pero cuando uno ve que Europa (continente civilizado si los hay) gasta energía y dinero en transportar cientos de miles o millones de litros de simple agua mineral de Irlanda a Sicilia, de Francia a Lombardía, de Escandinavia a España me pregunto cómo se resuelve ese imbécil intercambio internacional de agua embotellada: ¿habría que prohibirlo? Y con el vino, ¿qué hacemos? Porque lo natural e histórico es que cada pueblo que tiene viñas beba el vino de su terruño y nada más. Pero los porteños y bonaerenses bebemos vinos de Cuyo, Noroeste y Patagonia a mil kilómetros de distancia cuando podríamos consumir los más cercanos uruguayos y los nacientes bonaerenses. ¿Y no deberíamos probar también un poco de vinos chilenos, australianos, sudafricanos, españoles, franceses o italianos para saber dónde estamos parados en precio y calidad?
    en lo que hace al producto de nuestro mar (pescados y mariscos, sobre lo que publiqué una guía) estoy del todo en acuerdo: lo que estamos haciendo con la centolla, el pez gallo vendido como atún, los tiburones, la pesca del langostino con matanza de todo lo demás, la merluza negra, etc. es por decirlo de algún modo suicida, como ya se vio en tiempos menemistas con la merluza y el calamar liberados a las flotas piratas españolas. Pero: ¿a un pueblo que es capaz de comprar filete de merluza en la carnicería, cómo lo educás?
    en suma, coincido con los enunciados de Demeter: me ahuyentan las prácticas “brujerísticas” de la biodinámica en viñedo y bodega: el día que una revista científica reconocida publique un artículo demostrando la eficacia de estas prácticas cambiaré de opinión…
    con Rudolf Steiner además estoy en desacuerdo respecto a su pedagogía: nunca mandaría a mis hijos a una escuela o colegio que se inspire en su filosofía…

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  • 1 diciembre, 2017 at 8:08 pm
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    Diego,
    perdón por seguirla, pero me parece que sirve. Creo que estamos bastante de acuerdo. Yo también me podría definir como un socialista liberal agnóstico. Pero a diferencia de tu posición, creo que la libertad nos da ese pequeño margen para rebelarnos, y no aceptar el sistema como la única via posible. Al menos en lo individual. Que cada uno atienda su juego.
    Respecto de la biodinámica, insisto en que hay una profunda reorientacion del movimiento, que es lo que quisimos demostrar en el evento. Como ves en el documento que te pase, no hay ninguna brujería. En el mundo cinico y consumista en el que vivimos, Demeter es hoy la única certificación reconocida en vitivinicultura de una tercera parte que garantiza un enfoque de 360 grados que contemple ecología, desarrollo humano y espiritualidad, en el sentido de que la producción agrícola tiene un sentido que va mucho mas alla de lo económico (sin necesariamente negar la realidad capitalista). Y prefiero que alguien me certifique a pretender que me crean la guitarreada. Un abrazo.

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  • 1 diciembre, 2017 at 10:15 pm
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    Juan,
    ¿pero ustedes usan cuerno de vaca enterrado con la luna indicada, emplean cuarzo molido, hacen los remontajes y descubes según las fases lunares? porque cuando oigo la palabra biodinámica lo primero que pienso es en eso…

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    • 4 diciembre, 2017 at 2:23 pm
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      Diego,
      nosotros no usamos herbicidas ni fertilizantes químicos, ni pesticidas sistemicos. Hacemos un culto de la estructura del suelo, que es esa propiedad que permite la aireación de las raíces, mejora la infiltración del agua, evita la compactación y genera sistemas radiculares mas amplios. Para eso usamos compost, te de compost (que consiste en multiplicar la biología del compost con aire y agua para inocularla en el suelo) y verdeos biodiversos, que permiten la nutrición de la biológia del suelo y de la viña. Tratamos de utilizar al mínimo cobre y azufre para el control de odio y peronospora, enfermedades para las que todavía no hemos encontrado soluciones efectivas con el te de compost, aunque estoy seguro de que lo lograremos. Si, por supuesto que miramos la posición de la luna para nuestros movimientos en bodega, ya que la luna tiene una fuerte influencia sobre los líquidos, como cualquier mujer sabe y como se puede comprobar mirando el vaivén de los océanos. Nuestra preocupación actual es como manejar la viña, un cultivo de clima Mediterráneo, en un clima desértico sin lluvias de invierno y con 200 mm de pluviometria anual. Tenemos en plan aumentar la biodiversidad de nuestras viñas, porque esto mejora la nutrición del suelo, el control de pestes y la belleza del paisaje, factores cruciales para la vitivinicultura. Tambien estamos implementando sistemas de agricultura integrada, que incluyan la viña y los animales, como factores necesarios de un ciclo agrícola completo, que produzca su propia fertilidad y su propia regulación.
      Y también experimentamos con los preparados de Steiner, los que agregamos al compost (que con mi cabeza de ingeniero puedo comprender como inoculantes de biología y micronutrientes), y los que rociamos en la viña (el 500, una especie de te de compost de guano de vaca puro; y el 501, el mas interesante y que necesita mas experimentación en viticultura en base a sílice). Tratamos de practicar una aproximación fenomenologica al problema del terroir que trata de observar la naturaleza con los ojos de Goethe y que con el conocimiento de hoy nos parece la única manera de abordar el fenómeno complejo de la vida. Entendiendo la complejidad como el resultado de la interacción en red de agentes con comportamientos no lineales.
      Abrazo,
      Juan

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  • 5 diciembre, 2017 at 12:36 am
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    Juan, me resulta sumamente interesante tu aproximación de ingeniero a las teorías y prácticas de Steiner. Creo que el tema merece una charla más larga y profunda cuando haya ocasión. Sobre la influencia selenita en nuestro planeta, más allá de las mareas, tengo mis dudas y (descontado obviamente al Sol) descreo absolutamente que ningún planeta tenga la menor influencia sobre lo que sucede en cualquier nivel vital de la Tierra. Pasé siete años de mi vida en el mar la mitad de ellos haciendo guardia de noche en un puente de mando y las cosas más raras que ví, más allá del cometa Halley, eran todas artificios humanos. Y llevo ya casi treinta años cultivando si no siempre una huerta al menos un enorme cantero de ensaladas y hierbas aromáticas sin atender a las fases lunares (tal vez por eso a veces mis rabanitos son pura hoja) y luchando a mano contra las malas hierbas y con kerosén y cebo clorado a mi más admirado enemigo, la hormiga cortadera negra, el insecto más notable de este planeta. No uso de abono nada más que la tierra negra que se forma debajo de la tonelada de hojas que cada otoño arroja el más añoso de mis robles. Es parte de mi filosofía personal de vida comer todos los días (si estoy en casa) al menos una hojita de perejil cultivada por mí. Lo que más me hace feliz en mi cantero es cuando una planta que sembré se asilvestra y reproduce sola. Si es que la defiendo de las malas hierbas, las buenas hierbas invasivas y los insectos…

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  • 11 diciembre, 2017 at 1:00 pm
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    Cuando quieras nos juntamos a conversar mas profundo! Veo que sos un horticultor biodinamico entonces… la naturaleza es un sistema complejo, no todo es reducible a causas y efectos lineales. Un abrazo.

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